lunes, 20 de marzo de 2017

Condena por un “cúmulo” de errores y deficiente CI en una histeroscopia - DiarioMedico.com

Condena por un “cúmulo” de errores y deficiente CI en una histeroscopia - DiarioMedico.com



RESOLUCIÓN DEL SESCAM

Condena por un “cúmulo” de errores y deficiente CI en una histeroscopia

Una resolución del Sescam reconoce los graves errores producidos durante una histeroscopia que propiciaron el fallecimiento de una paciente de 42 años. Se le perforó el útero, colon, sigma y lesiones en pedículo y ovarios.
Diego Carrasco. Madrid   |  20/03/2017 15:47


Álvaro Sardinero
Álvaro Sardinero, abogado que colabora con El Defensor del Paciente. (DM)
El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) ha dictado una resolución en la que reconoce la mala praxis realizada a una paciente de 42 años durante la práctica de una histeroscopia. El fallo señala que se dio tal "cúmulo" de errores y complicaciones en una única intervención. Y es que, según el informe del inspector médico, durante la histeroscopia realizada a la enferma le produjeron: "una perforación uterina en cara posterior derecha; una lesión de pedículo y ovario derecho; una perforación en cara anterior del sigma y dos perforaciones en colon descendente". Además, todas estas lesiones no estaban contempladas en el correspondiente documento de consentimiento informado (CI).
La reclamación presentada por Álvaro Sardinero, abogado que colabora con El Defensor del Paciente, señala que la enferma padecía metrorragias de larga evolución, por lo que era necesario practicarle varias histeroscopias diagnósticas y terapéuticas en régimen ambulatorio. En una de las consultas se le detectó varios pólipos endometriales de gran tamaño. El 6 de agosto de 2015 fue programada para una nueva histeroscopia para su resección con anestesia general. Finalizada la intervención se le dio de alta en la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria-Ginecología.
Sin embargo, la evolución posterior a la cirugía no fue satisfactoria porque la paciente sufría dolores muy intensos. Horas más tarde ingresó en Urgencias y no se le prescribió una TC abdominal sino hasta entrada la madrugada del día 7 de agosto. El informe reveló y confirmó las perforaciones que había sufrido durante la práctica de la prueba. La paciente ingresó en la UCI del hospital donde sufrió un shock séptico con fracaso hemodinámico y multiorgánico secundario a múltiples perforaciones uterinas, intestinales y afectación ureteral. Cinco días más tarde falleció.
El Sescam explica que "tanto de la historia clínica como de los informes médicos disponibles dan por probado que las complicaciones sufridas, que desembocaron en el fallecimiento de la paciente, son de origen iatrogénico, secundarias a la intervención quirúrgica". Por tanto, "existe una relación causal entre el acto médico y el óbito de la enferma".
La resolución también resalta que "ninguna de esas complicaciones figuraba como riesgo personalizado en el consentimiento informado". Además, "no concuerda el hecho del carácter dificultoso de la intervención con el hecho de que se le diera de alta tras la cirugía, debiendo proseguir los cuidados en su domicilio".
El fallo subraya que el acto médico cuestionado no se ajustó a los parámetros de la lex artis. Se declara la responsabilidad del Sescam, que debe indemnizar a los familiares de la paciente con 105.000 euros.